viernes, 28 de octubre de 2011

Amante, Amor y amado

En mi vida terrena fui conocido como Yeshua

Ahora soy uno con el Amor.

No te preocupes por explicar esto,

Está más allá de tu razón

Y de tu capacidad de contar

¿Quién dijo que El Amor puede ser contabilizado?

Si su ser UNO no es tu “ser uno”

Si su Número no tiene número.



No soy el Amante

Pero soy su Amor.

En este caso

Amor y Amante son el mismo.

El que sabe, entiende,

El que no sabe, no comprende.



Hay un tercero

Que no es el Amor ni el Amante,

Sino el Amado.

Aunque no hay distinción entre los tres

Hay distinción entre los tres.


El trabajo del Amor es despertar al Amado

A la memoria de que es amado

Hasta que llegue a ser UNO con el Amante.



Mientras la memoria es sanada

Y el corazón, abierto

Llámame Yeshua, Maestro, Amor.

Y considera que somos Tres

Y que Yo te llevo al UNO.
 

Llegará el momento, lo prometo,

En que sabrás que no hay más que UNO.

Mientras, te hablo como Maestro.

Y deja en mis manos lo demás.

jueves, 27 de octubre de 2011

La respuesta de Jesús

Un día, mientras Jesús caminaba por la ciudad, fue insultado por algunos israelitas, quienes lo vilipendiaban.

Jesús respondió bendiciendo y haciendo oraciones a favor de estos hombres. Alguien le dijo: “Esos hombres te han insultado y tu has orado por ellos y los has bendecido ¿no te sientes indignado contra ellos?”
Jesús replicó: “Yo sólo puedo repartir de lo que tengo en mi bolso.”

Adaptación de un historia sufi

miércoles, 26 de octubre de 2011

Yo soy Yeshua

Yo soy Yeshua, hijo del pueblo de Israel.
Enviado del Amor que creó todos los mundos.
Soy el Corazón del Amor
A quien los universos alaban.
Soy el Amor del Amor, la esencia más íntima de su ser.
Antes de ser Yeshua, fui el Amor
Me hizo como tú para dártelo a entender.
He regresado al Corazón del Amor
A quien aman los enamorados.
Él me sostiene en la existencia – como a ti –
Por gracia infinita.
 
Soy el rostro humano, el visible
Que revela al Amor Invisible,
Soy la manifestación del Amor Inmanifestado
Soy la expresión del Amor Inexpresado
Soy la comprensión limitada del Amor Ilimitado.
 
Vivo en el Amor
Vivo con el Amor
Porque soy su Amor.

lunes, 24 de octubre de 2011

Un océano

Un océano
Que no rechaza a ningún río, ¡a ninguno!

Un Corazón abierto
Que no abandona a nadie, ni a ti ni a mí

El amigo de todo lo que es,
Pero que es íntimo de los más abandonados.

Ese es Jesús.

Mi práctica espiritual

1.- Acepto esta existencia y todos sus avatares con una actitud de AMOR al Buen Dios, agradeciendo en tiempos de bonanza, perseverando en el amor en tiempos de aflicción.


2.- Todo lo que hago, mi existencia entera, es un acto de AMOR que busca responder al AMOR que el Buen Dios me ha manifestado en Jesús. No tengo otra intención, ni busco otra recompensa que esta: AMAR al Buen Dios y servir a mis hermanos y hermanas.

3.- Mi oración es el silencio. Entro en comunión con la esencia divina encarnada en lo más profundo e íntimo de mi corazón a través del silencio. Esta oración es la práctica primordial de este Camino, por lo que le dedicaré un espacio diariamente.

4.- La comunión con el Buen Dios a través del silencio tiene como finalidad vaciarme de mi “viejo yo” a fin de que la Gracia Divina pueda emanar de mí a la creación entera, es decir, hago silencio para gestar “al Jesús que vive en mí” hasta el momento en que Jesús nazca en mí y me convierta en bendición para toda la creación.

5.- Celebro la Fracción del pan y el ágape en toda comida, viviéndola como un acto de amor y vida compartida porque la Gracia Divina se da y se comparte en la vida cotidiana.

6.- Cada encuentro interpersonal es un encuentro con el Buen Dios, por ello estaré dispuesto a compartir la vida con todas las personas, disfrutando lo que la vida me ofrece sin actitudes ascéticas, como mi Maestro que “comía y bebía”.

7.- Jesús es el criterio máximo de mi fe, mi vida y mi práctica. Él es la ley no escrita que he de mirar, escuchar y vivir en cada momento y en toda circunstancia.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mi Ética

a)  Me comprometo a vivir con respeto por todas las formas de vida, asumiendo la sustentabilidad y la protección del medio ambiente reduciendo mi “huella ecológica”

b)  Me comprometo a deconstruir toda práctica, interpretación de las Escrituras (Biblia, Quran, Talmud, etc.) toda ley religiosa que promueva la exclusión y la injusticia, creando alternativas incluyentes, justas y solidarias para todas las personas, especialmente para los más rechazados.

c)  Me comprometo a usar mis capacidades y habilidades de manera que valoren, respeten y promuevan el respeto a mi dignidad y la dignidad de las demás personas como encarnaciones divinas.

e)  Me comprometo a respetar todas las tradiciones sagradas, sus valores, sus Escrituras y prácticas siempre y cuando no atenten contra la dignidad humana reconocida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en las Declaraciones de Derechos de las siguientes generaciones.

g)  Me comprometo a llevar mi ética a la vida cotidiana, a todas mis relaciones y a todos los ámbitos.

h)   Me comprometo a vivir una vida sencilla, atenta a mis principios espirituales, enraizada interiormente en el Buen Dios y vivida, exteriormente, en la más simple cotidianidad.

jueves, 20 de octubre de 2011

Mi credo

1.- Creo que la realidad divina es UNA, inefable, inasible y eterna, por ello sé que todo conocimiento humano es limitado, frágil y “penúltimo”.

 2.- Creo que la realidad divina es la fuente y el origen de todo. Sabiendo que no tiene nombre, pues su esencia está más allá de palabras y conceptos humanos, la invoco como “El Buen Dios”, porque ese título refleja la experiencia fundante de Jesús.

3.- Creo que la expresión “El Buen Dios” no encierra (ni pretende hacerlo) a la divinidad en un género. Tampoco agota (no puede hacerlo) otras expresiones de fe válidas como: Padre, Amigo, Hermano, Esposo, Amado.

4.- Creo que El Buen Dios es el origen de todo lo que existe. Que me ha formado a partir de la esencia de su propio Corazón y que me ha pedido encarnarme en su mundo para vivir esta vida humana con todas sus implicaciones.

5.- Creo que esta vida es un camino de regreso al Buen Dios, luego de haber experimentado esta realidad y aprendido a amar en ella.

6.- Creo que Jesús es la máxima y más hermosa encarnación del amor del Buen Dios, encarnación que se “hace carne” en mí, en lo más íntimo de mi corazón.

7.- Creo que Jesús se hizo cercano a los pobres, a los humillados, a los excluidos de su tiempo – que lo eran sobre todo por razones religiosas – y, tomando su defensa, les anunció el amor del Buen Dios poniendo manos a la obra para hacerlos conscientes de su dignidad, promoviendo su re integración social y denunciando todos los mecanismos que provocaban la situación inhumana de que eran víctimas.

8.- Creo que Jesús fue considerado blasfemo, excomulgado y asesinado por los líderes religiosos y políticos de su tiempo. Su muerte es consecuencia de sus opciones de vida.

9.- Creo que Jesús, luego de su muerte, ha entrado definitivamente a la realidad divina, siendo unificado en la esencia del Buen Dios de donde “nació”.

10.- Creo que Jesús es UN Camino al Corazón del Buen Dios, el Camino que yo he sido llamado a seguir, y que NADA puede separarme de su Amor.

11.- Creo que la vida de Amor al Buen Dios y servicio a mis hermanos y hermanas es suficiente para dar sentido a la existencia. No espero una “vida eterna”, no pienso en ella, no la busco. Me basta vivir amando al Buen Dios y sirviendo sencillamente a mis hermanos y hermanas. SI mi muerte es mi desaparición en la nada, recuerdo esperanzado que la Nada es uno de los rostros del Buen Dios.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El camino sufi

El sufismo es un camino espiritual centrado en el Amor. Los sufis vivimos enamorados del Buen Dios - a quien podemos llamar Allah, Yavé o Jeová, puesto que "no tiene nombre, pero responde por cualqier nombre con que lo invocas" - y vivimos esta vida como un acto de amor y servicio.

Los sufis (o sufíes) existimos desde tiempos inmemoriales. No siempre hemos sido llamados sufis, pero ahora se nos conoce por este nombre que, lejos de definirnos, apunta a la realidad de lo que somos: amados de Aquel a quien amamos.

A lo largo de la historia, el sufismo se ha abierto al diálogo con los místicos y místicas de otras tradiciones, en un diálogo fructífero que ha llevado a adoptar distintas disciplinas que ayuden a los seguidores del Camino a profundizar su experiencia amorosa desde su situación personal, histórica y geográfica concreta, por ello existen diversas tradiciones u órdenes sufis.

La más conocida, sin duda, es la tradición de los Derviches, sufis que entran en comunión con El Uno a través del canto y del giro. Hay sufis que dependen directamente de la espiritualidad Islámica, pero hay quienes están más cerca de la espiritualidad Hindú. Hay quienes cantan, quienes danzan; los que buscan el éxtasis unitivo y los que “aúllan” el Nombre divino. Hay sufis que viven en la más absoluta pobreza y quienes usan el silencio como Camino para llegar al Amado.

Lo que nos une es el Amor con el que deseamos perdernos absolutamente en el Divino ya desde ahora, pues los sufis anehlamos “morir antes de nuestra muerte” a fin de que el Uno pueda ser en nosotros y nosotros en él.

Yo soy un sufi jesuánico, pues Jesús de Nazaret es mi Maestro y guía. Invoco al Divino como “el Buen Dios”, siguiendo el ejemplo de Jesús que le llamó “Abba” (literalmente: “papito querido”, término con el que Jesús quería resaltar la bondad, el amor, la cercanía y calidez de Dios)

Me llamo “jesuánico” para enfatizar que no sigo el dogma cristiano, sino las tradiciones sufis sobre Jesús y, lo más importante, la verdad que él revela al Corazón de quien le ama y le sigue. Podría llamarme "sufi cristiano", pero habría que explicar que no soy cristiano como los demás cristianos. Hay entre nosotros los sufis quienes se han llamado "sufis crísticos" pero la palabra me enreda. El Islam nos ha llamado "ISAWI", los que son de Isa (Jesús). Me encanta este nombre.

Jesuánico hace referencia a Jesús de Nazarte, el ser humano, el hijo de José y María, judío hasta su muerte, que vivió enraizado en Abba, pero buscando la liberación de los marginados, la salud de los enfermos y "haciendo el bien a todos" como dicen las Escrituras.

En este espacio iré desgranando lo que es para mi el Camino sufi de seguimiento a Jesús.