Una vez un hombre que había
viajado mucho por el mundo, me dijo: “Rabí: he ido de aquí para allá y he
encontrado muchas formas de adorar a Dios. ¿Cuál es la mejor?”
Yo respondí: “La que te hace
mejor, ésa es la mejor.”
Después de tantos años, sigo
pensando lo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario