No necesitas templos
para encontrarte con el Abba
Ni ritos, ni libros
Por muy santos que
éstos sean.
No necesitas subir
Ni bajar a ningún
sitio
Ni vestir de una
forma
O hablar de otra.
Entra a tu corazón y
cierra la puerta
Ahí se encuentra
Y te espera cada
segundo.
Háblale sin hablar
Deja que tu corazón
clame en silencio.
Sólo eso necesitas,
amigo mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario