Al terminar, Él insufló en ti el Aliento de Vida, su Espíritu, ¡Sintió tanto amor por ti, por lo que eras, por tu diferencia y tu unicidad!
Recuérdalo: ¡Te formó de la esencia de su Corazón! ¡Nada en tu vida escapa de su mirada amorosa! ¡Él te ama desde toda la eternidad, tú eres su hijo, en ti tiene sus complacencias!
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